Sueños de arena

Sueños de Arena

Construimos castillos con la arana de los sueños, junto a la orilla.

De vez en cuando viene una ola de duda, una ola de cobardía, una ola de vida cambiante y nos lo derriba.

Como niños juguetones iniciamos la construcción de un nuevo castillo, sobre los restos del anterior.

El juego de la vida se va sucediendo en un sin fin de olas y nuevos comienzos.

Finalmente lo que queda es un castillo incompleto y hermoso, sostenido en ladrillos de inacabados castillos soñados que dieron lugar a otro y luego a otro; curtido y pulido por olas, oleajes y mareas que dan sentido a una construcción que no lo tiene y que nunca esta ni estará acabada.

Mantén vivos tus sueños, el oleaje de la vida, se encargará de darles forma.

Natividad Martín Fernández

¡Te lo Mereces!

En todo momento damos lo más que podemos. Dar es el acto más hermoso y desinteresado del ser humano, se da constantemente, de lo que se tiene, ya sea una sonrisa, amistad, un abrazo, un gesto, un piropo, ayuda, solidaridad, esperanza, alegría … la lista es infinita. No hay que hacer ningún esfuerzo por dar.

Al mismo tiempo; ansiamos, esperamos y confiamos recibir. Pero no con la misma naturalidad. No todo lo que podamos, todo lo que seamos capaces, creemos que nos llegará cuando seamos mejores, cuando demos más, cuando … ¿¡cuándo!?.

Necesitamos abrirnos a la posibilidad de recibir, a la normalidad de recibir. Tan normal y natural es dar como recibir.

Nos avergüenza recibir, que nos agradezcan, que nos hagan un regalo o un halago.

Todos albergamos grandes deseos para nosotros mismos, para nuestra vida, pocas veces nos consideramos lo suficientemente dignos de lograr eso mismo que tanto buscamos.

¡Es el PRIMER PASO!.

Sea lo que sea lo que deseas, te pertenece, te lo mereces, es tuyo y no perjudica a nadie. Solo te perjudicas tú negándotelo.

Si quieres colmarte de todo cuanto desees no necesitas dar más, aunque no dejes de hacerlo, necesitas estar abierto a la posibilidad de recibir.

Que disfrutes de lo que recibes hace del mundo un lugar mejor. Te mereces tus deseos, es por ello que los tienes. La realización de tus deseos solo produce beneficios.

Deja atrás toda limitación, obsérvala, compréndela y déjala atrás, es tu virtud dar, tu derecho y tu deber recibir.

Deja de negártelo a ti mismo, es hora de reconocer que te pertenece, que es tuyo, que tal vez solamente tengas que alzar el brazo y cogerlo.

Sigue dando con normalidad y naturalidad y comienza a aprender a recibir con la misma espontaneidad. Siéntete merecedor, date el permiso, ¡te lo mereces!

Natividad Martín Fernández

La Distancia a tus Deseos

¿Cuál es la distancia entre tu vida de hoy y la que deseas? ¿cuál es el camino a recorrer entre tu situación actual y la que anhelas?

No es una separación física. El trayecto a recorrer es un desafió mental.

Tal vez te parezca un reto insalvable, una empresa inabarcable, pero no es así. Y tu mismo lo puedes comprobar.

Puede resultar un tanto complicado imaginar que de la noche a la mañana aparezcas en el lugar adecuado y deseado, tal vez no estés preparado todavía, tal vez puedas prepararte poco a poco.

Imagina una escalera y al final de ella la situación deseada y que cada peldaño es un pequeño ascenso hacia ella. ¿cuál seria el primer peldaño?

Cuando cada mañana creas tu día, ¿en que piensas?, creas tu día o tratas de crear un futuro quizás demasiado lejano o imposible.

La vida que te mereces no tiene por que se lejana ni imposible, aunque tampoco va a surgir de manera espontánea, te lo tienes que ganar, más bien tienes que sentir que lo mereces y para ello tienes que trabajar contigo mismo, con tus pensamientos, con tus creencias, con tus sentimientos.

El reto esta en crear el día, el de hoy, sin perder de vista a donde queremos llegar.

¿Qué pequeños cambios quieres en tu día a día que te acerquen a tu ideal?.

¿Qué circunstancias deseas crear en tu día a día?.

Estas pequeñas peticiones, estos pequeños cambios, con el tiempo te llevaran sin darte cuenta hasta donde habías planificado en tu imaginación.

Haz pequeños cambios, casi insignificantes, habituate a ellos, y vuelve a empezar.

Acostúmbrate poco a poco a tener mas, ser más, dar mas y recibir más.

A veces damos pero no nos sentimos merecedores de recibir lo mismo, revisa que estas dando y que no te permites recibir, ábrete a la vida permite que sea posible dar y recibir. No cierres el flujo.

No desistas, no te rindas, si piensas que no sirve de nada, vuelve a empezar y dite que es posible que es tu derecho y que nada en el mundo te lo arrebatará.

¡Feliz ascenso!

Natividad Martín Fernández